Comenzamos a recibir regalos de la gente más allegada a nosotros y sobre todo, recibimos muchos consejos y apoyo, cosas que sin duda valoramos y agradecemos mucho.
La verdad nos sentimos muy arropados por nuestros seres queridos, nunca faltaron tanto familiares como amigos a nuestro lado, fue un proceso muy significativo por ese lado. Puedo presumir que conté no sólo con el apoyo de mis amigos de toda la vida que viven en el barrio donde crecí, también hubo gente que cuento entre mis amistades desde la primaria, secundaria y preparatoria, así como ya lo mencioné antes, a mis cuates de la universidad. Gente con la que trabajé y con la que laboro actualmente también me apoyó mucho.
De mi parte estoy muy agradecido con mis padres porque nunca me dejaron solo, lo mismo que mis hermanas y hermanos. Tuvimos lo que se nombra una "mesa de regalos" en la tienda Cimaco de aquí de Torreón, por medio de ésta nos fueron llegando más regalos a domicilio y nos fueron bonificando lana a partir de cada compra que se iba haciendo. Estuvo muy bien, lo que sea de cada quién; nunca imaginé que una cosa de esas pudiera ser tan útil.
Poco a poco nos fueron haciendo nuestras despedidas de solteros, la primera de
Eva fue la que le organizó mi mamá ahí en casa, se puso bueno el desmadre con mis tías y con mis primas. A mí me organizaron una mis compañeros y compañeras del trabajo, estuvo más de relax con unas cheves y una carnita asada en casa de mi compañera
Claudia, la hicieron de cooperación y me fue muy bien.
De mi parte hubo otras reuniones memorables con diferentes grupos de amigos, de los cuales una fue con
Javier y
Juanillo, otra con raza de polacas como
Jurado (y sus amigos) y el
Ricky; todas esas veces nos tiramos al agua como debe ser. Me gustó que cada una fue en buen plan, es decir, sin compadecerse de que se iba a suicidar, oséase yo, jajaja. Memorables reuniones, no cabe duda.
¡GRACIAS A TODOS, AMIGOS! A
Eva también le hicieron una despedida en su casa.
Mientras tanto la casa ya iba quedando, la fecha se acercaba y yo tenía poco tiempo para seguirle con el mantenimiento y varios días vine entre semana saliendo del trabajo. En una de esas
Eva vino a ayudarme a pintar y fue muy bonito trabajar juntos en nuestro
nidito de amor. Me da risa de acordarme cómo en una de ésas veces me dejó la pintura al pie de la escalera y yo al bajar metí la patota y tiré el contenido cual escena de los Tres Chiflados...
El esposo de mi prima
Coque me dio buen precio para poner el piso y se aventó el jale, faltaba poco para la boda y no había hecho la mudanza.
Poco a poco fueron aterrizando los invitados de fuera, mi hermana
Guadalupe y sobrina
Bety fueron los primeros. Había pedido mi semana de vacaciones 7 días antes del día del guateque, por lo que pude convivir más con los que fueron llegando.
Los siguientes en caer en Torreón fueron
Marisela desde Venezuela,
Adela desde la Ciudad de México, lo mismo que mi hermano
Pollux Dioscuros,
Alejandra su esposa y el pequeño
Mariano. El día que los recibimos en el aeropuerto se me hizo tarde porque andaba trabajando todavía aquí en la casa, pero de todos los vuelos sólo el de
Adela había llegado puntual.
Qué noche aquélla, la verdad, qué gusto ver a mis amigos después de tanto tiempo y conocer a
Marisela y a
Mariano (dormido, xD) en persona. Era noche de brujas y andaban unos chavillos vestidos de monstruos (mostros), jaja,
Marisela tiene fotos de eso también.
Eva y yo llevábamos un poster de Saint Seiya todo lleno de tierra para que la dragona nos identificara entre la (nula) muchedumbre, jaja, pero al final ni lo usamos y ella me vio cuando yo pululaba por un pasillo hecho un manojo de nervios porque no llegaba su vuelo.
Le dimos el poster de recuerdo y ella nos dio el regalo que
Katrina le había mandado a
Eva, ya que se habían visto en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. De ahí nos fuimos directo al hotel Palacio Real en una combi de esas del aigropuerto.
Luego de una breve charla en la habitación de la familia
López Duarte, previa sesión de fotos y entrega de presentes por parte de ellos a
Eva y a mí,
Pollux y yo fuimos a dejar a mi prometida a su casa y nosotros pasamos a tirarnos al agua en tugurios cercanos al área del hotel. ¡Sabrosas cheves las de esa vez! Ya las teníamos pendientes, hermano...
Al día siguiente fui por mi carnalito
IaN HaGeN a la central, creo que yo había dormido como media hora nomás, jajaja. Lo dejé en el hotel y no volví a ver al grupo hasta en la noche, ya que todavía andaba viendo pendientes del salón donde iba a ser la recepción.
Cuando los vi de nuevo,
Tatiana, Estefanía y
Daniel se habían agregado a los eternaleros, luego del viacrucis que habían vivido con su equipaje de Monterrey a Torreón.
Estef venía desde Venezuela y
Daniel de Hermosillo, Sonora, ambos habían planeado su viaje haciendo escala en Monterrey de los codos, encontrándose con nuestra gran amiga
Tati.
Esa noche, como dijo Chicoché: "los nenes con los nenes, las nenas con las nenas"... Rubén, Enrique y Daniel me hicieron una despedida en un lugar sorpresa, mientras que
Eva y
Tati, Estef, Marisela y
Adela, también se fueron por su cuenta a la despedota de soltera.
Mi hermano
Beny, mi cuñada
Tere y sobrina
Susy llegaron desde Mexicali. ¡Qué ambiente comenzó a sentirse en casa de mis papás con más y más familia reunida! A ellos tenía mucho que no los veía, fue sensacional recibirlos esa mañana (bien crudo luego de la salida con
Pollux,
IaN y
Dio), aunque los vi poco ese día por todo el ajetreo, pero convivimos en medio de la atmósfera festiva que nos rodeaba.
Mi sobrina se durmió y mi carnal se puso a ayudar a hacer el asado que posteriormente se repartió en la comida que mis padres ofrecieron a nuestros invitados foráneos.
El viernes antes de la boda se desarrolló todo de acuerdo a lo planeado. Se hizo la comida bien chingón en casa de mis papás y ahí comencé con la mudanza, me ayudaron mi cuñado
Pancho y el buen
Jorge Alberto de allá de la Vicente Guerrero y también eternalero. Ahí se armó padre la convivencia entre mis amigos y mi familia.
Finalizamos con la cena en Italianni's y la peda en el karaoke Cantarranas. Confieso que en el Cantaguácalas me la pasé preocupado porque
Marisela no estaba del todo a gusto, jaja, desde la atención de los empleados (duraron milenios para llamarnos a cantar) hasta la falta de canciones de La Unión en el repertorio. Los demás estaban bien entrados en su rollo, jajaja. Ahí nos acompañó también mi cuñado
Chuy. Yo me aventé una rola de Valentín Elizalde, la de "A mis enemigos", jajaja.
Daniel, quien es sonorense como el Gallo de Oro, me dijo que no imaginó que yo haría tal interpretación... O_O
El mero sábado le dimos a la instalación del boiler mi cuñado
Francisco y yo, terminamos algo tarde y todavía llegamos a Wal Mart por unas cosillas románticas que compré para cuando mi chiquita y yo estuviéramos solitos y al regresas a casa de mis papás sorpresa muy grata fue la que me llevé cuando vi que ya había llegado, también procedentes de Mexicali, mi hermano
Juan y mi cuñada
Panchis, junto con mi sobrina
Liz y su esposo
Chuy, así como mi otra sobrina Laura y los hijos de ellas dos. ¡Reunión inédita en Torreón! ¡Y todo en torno a mi unión matrimonial con
Eva! Qué felicidad, la verdad...
Cómo me hubiera gustado que hubieran podido venir mis otros sobrinos como lo son
Juanito, así como
Luis y
Sergio con sus familias. Pero Dios me concedió la gracia de poder ver a mis hermanos reunidos y sé que en alguna próxima ocasión podremos estar juntos celebrando otro acontecimiento como este. Por lo pronto me diento afortunado y agradecido por la visita de tantos familiares y amigos que nos regalaron su presencia... ¡GRACIAS!
De nuestros invitados de fuera no pudieron venir ni
Jorge ni
Giovanni.
Jorge a propósito de las fechas en que fue la boda, se disculpó con nosotros mandándonos un recado con
Rubén y posteriormente tuvo la atención de mandarnos un e-mail con un texto que a manera de calavera de Día de Muertos, festejaba el matrimonio entre el León Dorado y la Princesa Hadiana...
Giovanni también se disculpó mediante un mensaje que nos hizo llegar con mi carnal
Jaime, quien al igual que el buen
Joshua, llegaron el mero día del argüende como estaba previsto.
Asímismo recibimos una carta de nuestra amiga
Sandra, de Zapopan, Jalisco, como una atención porque a pesar de que no iba a poder acompañarnos porque se iba a estudiar a Canadá, nos deseaba todo lo mejor. La carta, hermosamente adornada, tenía una advertencia: "no leerse hasta el 3 de noviembre"... Bello detalle.
Finalmente, debo decir que el mero sábado como me tardé mucho en llegar a casa de mis papás para arreglarme (y ahí me ayudó mi sobrina
Susy, gracias, chiquita...), yo provoqué que llegáramos tarde
Eva y yo a la foto de novios y a la postre, que mi familia llegara tarde también a la iglesia, rompiendo así la costumbre de que fuera la novia quien se demoraba, en un hermoso marco donde ya nos esperaba toda nuestra gente y claro, la bendición de Dios..."